Senado: el Gobierno frenó la sesión en la que la oposición impulsaba la interpelación de Adorni
2026-06-25 15:38:54 |La falta de quórum frustró el debate en el recinto, donde la oposición buscaba avanzar contra el jefe de Gabinete. El oficialismo convocó a Asuntos Constitucionales para el martes y apuesta a ordenar allí una salida con los aliados.
El Gobierno evitó la sesión del Senado y convocó a la comisión de Asuntos Constitucionales para frenar la interpelación a Manuel Adorni. Los senadores de La Libertad Avanza ingresaron al recinto, pero no se sentaron en sus bancas, en medio de la decisión oficial de no correr el riesgo de una votación sobre el jefe de Gabinete. El peronismo imitó la maniobra y no se alcanzó el número de 37 legisladores necesarios para abrir el debate.
La Casa Rosada activó una jugada coordinada con sectores dialoguistas para llevar la discusión a comisión y evitar que el debate quedara planteado directamente en el recinto. La comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el libertario Agustín Coto, fue convocada para el martes 1 de julio a las 15 con el objetivo de tratar los proyectos de resolución presentados por el kirchnerismo y el PRO.
En Nación sostienen que esa salida permite ganar tiempo y ordenar la negociación con aliados. “A priori sí, pero seguimos trabajando desde temprano para garantizarlo”, respondían antes de la sesión sobre los votos para bloquear la interpelación. Finalmente, el oficialismo optó por no abrir el recinto y evitar una pulseada de resultado incierto.
La caída de la sesión también frenó el resto del temario que el Gobierno quería aprobar. Estaban previstos el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales, ascensos diplomáticos y convenios internacionales. En Balcarce 50 venían sosteniendo que tenían votos para esos expedientes, pero el caso Adorni terminó condicionando toda la agenda del Senado.
La maniobra expuso el costo político del blindaje al jefe de Gabinete. El Gobierno consiguió evitar una votación en caliente, pero a cambio dejó sin sesión una agenda legislativa que había sido pedida por el propio oficialismo. En la Casa Rosada creen que la convocatoria a Asuntos Constitucionales les permite ganar una semana para ordenar a los aliados, aunque la oposición buscará mantener vivo el caso y volver a llevar a Adorni al centro de la discusión parlamentaria.
El Ejecutivo envió a parte de la mesa política al Congreso para seguir de cerca las negociaciones. En el Senado se esperaba la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli; del subsecretario Eduardo “Lule” Menem; del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, que funciona como nexo con Karina Milei y con Adorni.
La secretaria general de la Presidencia y el jefe de Gabinete siguieron la situación desde la Casa Rosada. Karina Milei es una de las principales sostenes de Adorni dentro del Gobierno y viene interviniendo en el armado de su defensa política. Devitt, en tanto, participó de las reuniones con senadores libertarios y actúa como enlace entre Balcarce 50 y la negociación legislativa.
La convocatoria a Asuntos Constitucionales busca darles una salida a los bloques que no quieren votar junto al kirchnerismo, pero tampoco aparecer como defensores directos de Adorni. La estrategia replica la que el oficialismo utilizó en Diputados, donde logró que el PRO, la UCR y sectores provinciales no dieran quórum para una sesión especial opositora a cambio de abrir el debate en comisión.
La pulseada reglamentaria quedó en el centro de la discusión. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, había buscado sostener el acta de Labor Parlamentaria que exigía dos tercios de los presentes para habilitar el tratamiento sobre tablas de los proyectos contra Adorni, ya que no tenían dictamen de comisión. José Mayans, jefe del bloque peronista, reclamaba que se respetara el acuerdo anterior, que hablaba de mayoría absoluta.
La diferencia era decisiva. Si se imponía el criterio de la mayoría absoluta, la oposición necesitaba 37 votos para avanzar con la interpelación. Si se mantenía la exigencia de los dos tercios, el oficialismo podía bloquear el tratamiento con una minoría suficiente. La caída de la sesión evitó que esa disputa quedara saldada en el recinto.
La Casa Rosada activó una jugada coordinada con sectores dialoguistas para llevar la discusión a comisión y evitar que el debate quedara planteado directamente en el recinto. La comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el libertario Agustín Coto, fue convocada para el martes 1 de julio a las 15 con el objetivo de tratar los proyectos de resolución presentados por el kirchnerismo y el PRO.
En Nación sostienen que esa salida permite ganar tiempo y ordenar la negociación con aliados. “A priori sí, pero seguimos trabajando desde temprano para garantizarlo”, respondían antes de la sesión sobre los votos para bloquear la interpelación. Finalmente, el oficialismo optó por no abrir el recinto y evitar una pulseada de resultado incierto.
La caída de la sesión también frenó el resto del temario que el Gobierno quería aprobar. Estaban previstos el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales, ascensos diplomáticos y convenios internacionales. En Balcarce 50 venían sosteniendo que tenían votos para esos expedientes, pero el caso Adorni terminó condicionando toda la agenda del Senado.
La maniobra expuso el costo político del blindaje al jefe de Gabinete. El Gobierno consiguió evitar una votación en caliente, pero a cambio dejó sin sesión una agenda legislativa que había sido pedida por el propio oficialismo. En la Casa Rosada creen que la convocatoria a Asuntos Constitucionales les permite ganar una semana para ordenar a los aliados, aunque la oposición buscará mantener vivo el caso y volver a llevar a Adorni al centro de la discusión parlamentaria.
El Ejecutivo envió a parte de la mesa política al Congreso para seguir de cerca las negociaciones. En el Senado se esperaba la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli; del subsecretario Eduardo “Lule” Menem; del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, que funciona como nexo con Karina Milei y con Adorni.
La secretaria general de la Presidencia y el jefe de Gabinete siguieron la situación desde la Casa Rosada. Karina Milei es una de las principales sostenes de Adorni dentro del Gobierno y viene interviniendo en el armado de su defensa política. Devitt, en tanto, participó de las reuniones con senadores libertarios y actúa como enlace entre Balcarce 50 y la negociación legislativa.
La convocatoria a Asuntos Constitucionales busca darles una salida a los bloques que no quieren votar junto al kirchnerismo, pero tampoco aparecer como defensores directos de Adorni. La estrategia replica la que el oficialismo utilizó en Diputados, donde logró que el PRO, la UCR y sectores provinciales no dieran quórum para una sesión especial opositora a cambio de abrir el debate en comisión.
La pulseada reglamentaria quedó en el centro de la discusión. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, había buscado sostener el acta de Labor Parlamentaria que exigía dos tercios de los presentes para habilitar el tratamiento sobre tablas de los proyectos contra Adorni, ya que no tenían dictamen de comisión. José Mayans, jefe del bloque peronista, reclamaba que se respetara el acuerdo anterior, que hablaba de mayoría absoluta.
La diferencia era decisiva. Si se imponía el criterio de la mayoría absoluta, la oposición necesitaba 37 votos para avanzar con la interpelación. Si se mantenía la exigencia de los dos tercios, el oficialismo podía bloquear el tratamiento con una minoría suficiente. La caída de la sesión evitó que esa disputa quedara saldada en el recinto.



















