Cómo funciona Li-Fi, la tecnología que podría desplazar al Wi-Fi
2026-03-02 15:20:00 |Este avance permite una conexión mucho más rápida y segura, aunque requiere componentes ópticos específicos y su señal solo llega a los dispositivos que están bajo la luz directa
La llegada de Li-Fi promete transformar la conectividad al ofrecer una alternativa basada en la transmisión de datos mediante luz, una tecnología que destaca por su eficiencia, rapidez y seguridad en comparación con el tradicional Wi-Fi.
Aunque el concepto de Light Fidelity se presentó públicamente en 2011, el desarrollo comercial y su adopción masiva han avanzado a un ritmo más lento de lo esperado. El reciente surgimiento de estándares y dispositivos compatibles anticipa una etapa en la que el Li-Fi podría convertirse en protagonista dentro del ecosistema digital.
Qué es el Li-Fi y en qué se diferencia del Wi-Fi
Li-Fi se distingue de las tecnologías convencionales al utilizar la luz visible, y no ondas de radio, para transmitir datos. El sistema emplea bombillas LED con codificadores que alternan frecuencias entre los 400 y los 800 THz.
Estos cambios de frecuencia resultan imperceptibles para el ojo humano, pero permiten que los dispositivos equipados con fotoreceptores reciban información de manera continua y estable. El proceso requiere que haya iluminación activa, ya que la conexión depende de la presencia de luz directa.
Un aspecto relevante del Li-Fi es su capacidad para operar en todo el espectro visible, lo que elimina la posibilidad de interferencias con otros dispositivos electrónicos. Además, la seguridad se ve reforzada, ya que la señal no puede atravesar paredes ni ser interceptada a distancia, lo cual representa una ventaja frente a los riesgos asociados al uso de ondas de radio en el Wi-Fi tradicional.
El récord de velocidad de transferencia con Li-Fi se alcanzó en 2022, cuando la compañía Kyocera logró una transmisión de 90 Gbps, más de cien veces la velocidad del 5G.
Ventajas y limitaciones del Li-Fi
Entre los principales beneficios de Li-Fi se encuentran la baja latencia, la ausencia de interferencias y la mejora en la seguridad. Una característica destacada es que los datos no pueden ser interceptados a menos que exista línea de visión directa entre el emisor y el receptor. Esto implica un nivel de privacidad superior al de las redes Wi-Fi convencionales.
No obstante, el Li-Fi enfrenta desafíos que han ralentizado su adopción. La imposibilidad de atravesar obstáculos sólidos, como paredes o muebles, limita la cobertura a espacios reducidos y obliga a que los dispositivos estén dentro del rango de alcance de una fuente de luz.
Asimismo, la compatibilidad tecnológica representa otro reto, ya que los equipos actuales requieren de adaptaciones específicas, como carcasas con luces LED o sensores ópticos integrados, para aprovechar la señal.
Aunque el concepto de Light Fidelity se presentó públicamente en 2011, el desarrollo comercial y su adopción masiva han avanzado a un ritmo más lento de lo esperado. El reciente surgimiento de estándares y dispositivos compatibles anticipa una etapa en la que el Li-Fi podría convertirse en protagonista dentro del ecosistema digital.
Qué es el Li-Fi y en qué se diferencia del Wi-Fi
Li-Fi se distingue de las tecnologías convencionales al utilizar la luz visible, y no ondas de radio, para transmitir datos. El sistema emplea bombillas LED con codificadores que alternan frecuencias entre los 400 y los 800 THz.
Estos cambios de frecuencia resultan imperceptibles para el ojo humano, pero permiten que los dispositivos equipados con fotoreceptores reciban información de manera continua y estable. El proceso requiere que haya iluminación activa, ya que la conexión depende de la presencia de luz directa.
Un aspecto relevante del Li-Fi es su capacidad para operar en todo el espectro visible, lo que elimina la posibilidad de interferencias con otros dispositivos electrónicos. Además, la seguridad se ve reforzada, ya que la señal no puede atravesar paredes ni ser interceptada a distancia, lo cual representa una ventaja frente a los riesgos asociados al uso de ondas de radio en el Wi-Fi tradicional.
El récord de velocidad de transferencia con Li-Fi se alcanzó en 2022, cuando la compañía Kyocera logró una transmisión de 90 Gbps, más de cien veces la velocidad del 5G.
Ventajas y limitaciones del Li-Fi
Entre los principales beneficios de Li-Fi se encuentran la baja latencia, la ausencia de interferencias y la mejora en la seguridad. Una característica destacada es que los datos no pueden ser interceptados a menos que exista línea de visión directa entre el emisor y el receptor. Esto implica un nivel de privacidad superior al de las redes Wi-Fi convencionales.
No obstante, el Li-Fi enfrenta desafíos que han ralentizado su adopción. La imposibilidad de atravesar obstáculos sólidos, como paredes o muebles, limita la cobertura a espacios reducidos y obliga a que los dispositivos estén dentro del rango de alcance de una fuente de luz.
Asimismo, la compatibilidad tecnológica representa otro reto, ya que los equipos actuales requieren de adaptaciones específicas, como carcasas con luces LED o sensores ópticos integrados, para aprovechar la señal.


















