El dirigente estadounidense Mitt Romney se aseguró hoy la candidatura presidencial republicana al ganar la primaria de Texas, y enseguida dijo que su partido está unido en la meta de corregir los "fracasos" de su rival en las elecciones de noviembre, el mandatario demócrata Barack Obama.
Romney será el rival de Obama
El dirigente estadounidense Mitt Romney se aseguró hoy la candidatura presidencial republicana al ganar la primaria de Texas, y enseguida dijo que su partido está unido en la meta de corregir los "fracasos" de su rival en las elecciones de noviembre, el mandatario demócrata Barack Obama.
Según proyecciones de la cadena CNN, Romney superó los 1.144 delegados necesarios para obtener la candidatura republicana al quedarse con al menos 92 de los que se pusieron en juego en Texas, cinco meses después del inicio de una interna partidaria que ya tenía virtualmente ganada desde hace semanas.
El triunfo de Romney, un mormón que hizo fortuna comprando empresas y reestructurándolas, constituye un premio a la constancia para un dirigente que en 2008 falló en un primer intento por disputar la Casa Blanca y que este año sudó la gota gorda meses tratando de convencer a la derecha de su partido. El exgobernador de Massachusetts, de 65 años, consiguió la nominación tras una campaña centrada en los problemas económicos estadounidenses, con un aparato mucho mayor que el de sus rivales de interna y con una maquinaria de recaudación de fondos sólo superada por la de Obama.
"Me honra que los estadounidenses de todo el país hayan dado su apoyo a mi candidatura y estoy emocionado por haber ganado suficientes delegados para convertirme en el candidato presidencial 2012 del Partido Republicano", dijo Romney en un comunicado.
"Nuestro partido se unió con la meta de dejar atrás los últimos tres años y medio de fracasos", dijo Romney. "No me engaño sobre las dificultades de la tarea por delante. Pero cualquiera que sean los desafíos, no nos conformaremos con nada menos que hacer regresar a Estados Unidos a la senda del pleno empleo y la prosperidad", agregó el candidato, citado por CNN.
Con la interna en el bolsillo, Romney deberá ahora convencer a muchos votantes republicanos que aún lo consideran demasiado poco conservador y persuadir además al electorado independiente de que puede hacer un mejor trabajo que Obama a la hora de enfrentar los problemas económicos, según analistas.
















