COLUMNISTA
Pacú a la parrilla
Fácil – 30 minutos – dos personas
2012-09-26 16:25:23 | Ingredientes:




Elaboración de PACU A LA PARRILLA:



  1. Abrir un Pacú, sacarle las vísceras y limpiarlo por dentro.


  2. Hacerle tajos a la carne, pincelarla con el aceite y salpimentar a gusto.


  3. Cocinarlo una hora a la parrilla, con fuego bajo (dándolo vuelta a la 1/2 hora).


  4. Mezclar 50 gr. de manteca derretida con mostaza, miel, perejil, tomillo, orégano, jugo de limón, sal y pimienta, y pincelar el pescado cada 15 minutos con esta preparación.


  5. Con las papas, la zanahoria, arvejas, remolacha, todo hervido y cortado en cubitos de igual tamaño preparar una ensaladita rusa, agregarle los huevos duros picaditos y condimentar con mayonesa.


Un consejo...

Hay varios secretos para que el pacú no quede grasoso.

El primero es consumir pacú de hasta 3 kg máximo, aun no acumularon mucha grasa.

El otro secreto es al ponerlo abierto en la parrilla con la piel hacia el fuego, pasar un cuchillo por el borde de todo el pescado, es allí donde se acumula la mayor cantidad de grasa. Cada 15 minutos hay que proceder con este método vas a conseguir un Pacú desgrasado pero nunca seco.

Relato

Tardecita en un camping junto al rio esperando el arribo de unos amigos que salieron de pesca.  Después de unos largos mates me muestran unos pacúes hermosos, el color de la panza parecía el atardecer (amarillento), mientras a un costado del campamento enardecían unas brazas. Ya limpio mi pacú, dispuse los hierros de la parrilla sobre las brazas para que vayan precalentando, mi pescado se va fusionando con una hierbas aromáticas. Entre carcajadas y anécdotas de pescadores se escucha el descorche de un vino para acompañar las fantasías contadas.  Como todo pescado la guarnición de alguna ensalada con papas es mejor, asi que en un costadito de la parrilla dejo reposar una olla de campaña mulata por el fuego para que en su interior naden unas papas, remolachas y zanahorias que acompañaran muy bien al hermoso pacú. Para que se sitúen en este momento, los pescadores salen en busca de la comida, con algunas latas de cerveza o algún whisky, y en el campamento queda el más inquieto y el que sabe cocinar normalmente esa es la parte que me toco a mí, para mientras ellos se divertían entre tanzas y anzuelos en las aguas de Gran Paraná, yo organizaba el campamento, preparaba el fuego, buscaba con que hierbas iba a preparar el pescado, dormía una siestita, esta parte es importante ya que si no hay pique (salen pescados) se hace muy lenta la espera. Para cuando los pescadores arriban al campamento yo ya tenía varios termos de mate encima, el fuego listo y todo organizado para pasar una velada a orillas del rio junto a anécdotas (las historias de los pescadores siempre son exageradas y fantasiosas), una guitarra que va a pedir ser pronunciada también. En el campamento ya esta dispuesto el gran tablón sobre dos caballetes para recibir a mi Pacú, los vasos de aluminio están bien cargados de hielo y bebidas,  todos los comensales encuerados y hambrientos  se acomodan alrededor del tablón para comenzar “el pique” comer de parado desde la misma fuente con algún utensilio de cocina en mano.
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